Contrario a otros
lugares desérticos e inhóspitos de la bella Baja California, Bahía Magdalena
guarda historias que a la luz de nuestra realidad se antojan fantásticas e
increíbles, pero sin embargo son reales, tan reales como el abandono histórico
en que siempre nos tuvo el gobierno central de nuestro país.
Es precisamente Bahía Magdalena el centro de
controversia que ha puesto al presidente Benito Juárez en la picota de la duda
sobre su honorabilidad jurídica y lealtad a la patria. Pues es poco conocido
que el Benemérito de las Américas vendió en 1861 la península de Baja
California (a excepción de la porción sur) a un grupo de estadunidenses en un
acto calificado como “el más comprometedor” de un presidente mexicano por el
historiador José Fuentes Mares.
Sin embargo en esta ocasión hablaremos de la
base naval norteamericana que operó 40 años después de ese episodio entreguista
en Bahía Magdalena, con tanto éxito, que de nueva cuenta alentó la ambición
estadunidense al grado de pretender apoderarse de ese complejo de bahías, uno
de los más hermosos con que cuenta la península.
